1. Introducción

El escenario político ecuatoriano se encuentra marcado por el período electoral. Oficialmente ya inició la campaña y las distintas fuerzas políticas aplican estrategias para ganar el voto de los sectores indecisos y consolidar su posición en el tablero político. Con ese fin utilizan la publicidad, los recorridos territoriales, las visitas puerta a puerta, la “guerra de encuestas”, la exposición mediática, la difusión de sus propuestas en redes sociales, y en fin, todo lo que les sirva para aumentar su imagen e intención de voto. Hasta el momento, la campaña electoral ha evidenciado que los principales temas de debate han girado en torno a la economía, las cargas tributarias, el empleo, la protección social y la lucha contra la corrupción.El presente artículo pretende realizar una breve caracterización de la coyuntura electoral en el Ecuador y las tácticas utilizadas por las fuerzas políticas de cara a las elecciones generales del 19 de febrero de 2017.

 

2. Elementos de contexto

El domingo 15 de enero se celebró en la ciudad de Guayaquil una multitudinaria concentración para celebrar los diez años de la Revolución Ciudadana bajo el lema “la década ganada”. Además de estructurar el relato de lo que han significado estos años para el país y los logros que se han conseguido durante esta etapa, el evento sirvió también como demostración de fuerza política por parte del oficialismo hacia sus adversarios. En la jornada de celebración se recordó en reiteradas ocasiones que durante los diez años de la revolución ciudadana, Alianza PAIS ha ganado diez contiendas electorales yque su objetivo en esta ocasión consiste en obtener la victoria del poder ejecutivo en una sola vuelta, mayoría en la Asamblea Nacional y ganar la consulta popular sobre los paraísos fiscales.

Ahora bien, en el análisis del contextono hay que olvidar que las condiciones de las actuales elecciones han cambiadoconsiderablemente desde las anteriores EleccionesGenerales que se llevaron a cabo en febrero del 2013. En primer lugar, la hegemonía de los llamados gobiernos progresistas o post-neoliberales de la región se ha debilitado, y por lo tanto también la apuesta por la integración regional. Indudablemente existe un nuevo escenario geopolítico en la región, marcado por ejemplo por la victoria electoral de Mauricio Macri en Argentina y su plan de retorno neoliberal, el golpe político-parlamentario a DilmaRousseff en Brasil, la victoria del ultra-derechista Donald Trump en EEUU, entre otros.

Otro elemento que marca una diferencia del contexto, es la situación económica del país. En los últimos años, América Latina experimentó dificultades económicas que en el caso particular de Ecuador se agudizaron por el desplome de los precios del petróleo, la devaluación de las monedas de los países vecinos, la apreciación del dólar, los impactos del terremoto de abril del año pasado, entre otros. Sin embargo, en los últimos meses se han evidenciado síntomas de recuperación económica y reactivación productiva que han permitido enfrentar la compleja situación. Finalmente, otro de los temas que incidirá en la campaña electoral son los resultados que se desprendan de las investigaciones alrededor de dos casos de corrupción de larga data que han saltado a la luz: el caso Petroecuador y Odebrech.

 

3. Las cifras electorales

Según la encuestadora Perfiles de Opinión, en su última medición [1] aplicada el 8 de enero del 2017, los distintos candidatos cuentan con las siguientes cifras de intención de voto: Lenin Moreno 35%; Guillermo Lasso 17%; Cynthia Viteri 14%; Nulo 12%; Paco Moncayo 8%; Blanco 7%; Dalo Bucaram 4%; Espinel, Pesántez y Zuquilanda por abajo del 3%. Cabe mencionar que según este estudio, un 33% todavía no ha decidido su voto. Otras encuestadoras (CIEES, IMASEN) ubican a Moreno por encima del 40%. Con estas cifras la probabilidad que Alianza PAIS gane en primera vuelta es muy alta, al igual que conseguir un importante bloque de asambleístas para el poder legislativo debido al comportamiento electoral del voto en plancha.

Sin embargo, existen otros análisis como los de la plataforma Cálculo Electoral [2], cuyos resultados arrojan otras cifras: Moreno 35.9%; Lasso 21%; Viteri 17.5%; Moncayo 14.2%; y los demás candidatos por debajo del 5%. Según su análisis, al momento habría un 84% de probabilidades para pasar a una segunda vuelta electoral.

cuadro

Fuente: Cálculo Electoral

Es importante mencionar que los resultados cuantitativos podrían variar considerablemente durante las próximas semanas, debido a factores tales como el voto oculto y la apuesta de los hasta ahora indecisos, la eficacia e impacto simbólico de las campañas electorales,los efectos de la “campaña sucia” en ciernes, entre otros. Resulta importante recordar varios casos en los que las encuestas no pudieron reflejar lo que estaba sucediendo en la realidad social (referéndum en Bolivia, consulta por la paz en Colombia, el Brexiten Reino Unido o las propias elecciones en EEUU).

 

4. Lenín Moreno y la estrategia de Alianza PAIS

Después de 10 años de marcar la agenda del escenario político nacional, en esta ocasión Rafael Correa no estará presente en la papeleta electoral. Sin duda, esta ausencia ha transformado la correlación de fuerzas tanto al interior del movimiento Alianza PAIS cuanto en el escenario político inter-partidista.Cabe señalar que posterior a la tensión interna que sufrió el movimiento político debido a la selección de candidaturas, actualmente Alianza PAIS se encuentra de lleno desplegando su estrategia electoral. Durante este periodo, se ha visto al candidato LenínMoreno y su binomio Jorge Glas, en una intensa agenda de recorridos territoriales, priorizando las provincias con grandes electorados (Pichincha, Guayas, Manabí) pero visitando también otras zonas de menor electorado, pero que tendrían efectos simbólicos como los recorridos por la Sierra Centro y articulación con sector indígena aliado (PK Chimborazo) o visitas a la provincia de Esmeraldas y articulación con organizaciones afroecuatorianas.
El movimiento oficialista ha optado por una línea discursiva de reconocimiento de los logros obtenidos durante los 10 años de la Revolución Ciudadana, pero ha enfatizado en mejorar las condiciones para el futuro. Hasta el momento se han utilizado varios slogans: “El futuro no se detiene”, “El futuro es ahora” o “Late un nuevo Ecuador”. Todos ellos pretenden marcar una lógica de proyección hacia el futuro y renovación. Por otra parte, cabe señalar que durante los primeros días de campaña electoral,el binomio de Alianza PAISha tenido una importante presencia en medios de comunicación nacionales, locales y redes sociales.El desafío del movimiento para poder cumplir con sus objetivos propuestos (ganar en una sola vuelta, mayoría legislativa y consulta sobre paraísos fiscales) consistirá en superar las diferencias internas, obtener mayor votación en plancha, priorizar tácticas que permitan obtener el voto delos indecisos y analizar bien las acciones de sus adversarios políticos.

 

5. Las diferentes caras de la oposición

Luego de las elecciones seccionales del 2014, en la que la oposición ganó importantes bastiones electorales, las fuerzas anti-gobiernistas se propusieron como objetivo político la conformación de un gran frente nacional de oposición para derrotar al “correismo”. Sin embargo, a causa de susintereses, ambiciones y formas de hacer política, dicho objetivo fracasó e inició un feroz canibalismo político entre las filas de la oposición, agudizado por el proceso de definición de candidaturas tanto locales como nacionales.
A fin de explicar este comportamiento, resulta interesante el planteamiento de Panebianco (1982)quien analizó la durabilidad de las alianzas o coaliciones políticas y para ello realizó una distinción entre partidos opositores y partidos competidores:

  •  Pactos entre opositores, al no suponer una amenaza para el territorio de caza de ninguno de los partidos implicados, tampoco ponen en peligro su identidad y estabilidad. Esto explica por qué este tipo de alianzas (p. ej. entre partidos que no compiten en una misma circunscripción) tiende a permanecer en el tiempo;
  • Pactos entre partidos competidores suelen ser más inestables dado que el pacto sí comporta una amenaza más o menos explícita para el territorio de caza de los socios, lo que tiende a afectar a su identidad. (BARBERÁ, Oscar: 2009)

En este sentido, la oposición ecuatoriana, pese a los múltiples intentos e incluso la intervención de una serie de asesores externos, no logró configurar una “candidatura única” justamente porque están disputando el mismo territorio de caza, luchando por sumar adhesiones tanto de los sectores que rechazan la revolución ciudadana cuanto de los sectores que aún no han decidido su voto. En este sentido, se disputan entre sí la posibilidad de llegar en segundo lugar yla de pasar a una posible segunda vuelta electoral.

 

5.1. Guillermo Lasso (Alianza CREO-SUMA)

Como se puede observar en las cifras, Guillermo Lasso se encuentra en segundo lugar en cuanto a intención de voto, aunque muy por debajo de Lenín Moreno. La presencia electoralista de Lasso no es reciente, él comenzó su trabajo político hace años y ha montado un importante aparataje a nivel nacional con las estructuras territoriales de CREO y las alianzas que hasta el momento ha logrado configurar. Además, ha invertido considerables recursos para una campaña permanente (publicidad, marketing, brigadas, pautas en medios de comunicación, entre otros). Desde que perdió las elecciones en el 2013, Lasso ha tenido una sostenida agenda territorial y una presencia permanente en los medios de comunicación. El lema de su campaña electoral es “Vamos por el cambio” y durante la campaña electoral ha focalizado su discurso en la creación de “un millón de empleos” principalmente, y la eliminación de 14 impuestos y la reactivación productiva.

Sin embargo, pese a su deseo de proyectar una imagen de “empresario exitoso”, en el imaginario colectivo todavía está presente su vinculación con los grupos económicos y políticos que protagonizaron la crisis de 1999 y el conocido feriado bancario. Finalmente, es importante mencionar que en su cálculo para la selección del binomio electoral (equilibrio regional), se inclinó por Andrés Páez, quien no tiene legitimidad a nivel nacional ni tampoco un acumulado político que le pueda sumar votos.

 

5.2. Cynthia Viteri (Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero)

Uno de los factores por los que se fracturó la llamada “unidad” para enfrentar las elecciones generales, fue la terca imposición de la candidatura presidencial de Cynthia Viteri por parte del Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot por sobre cualquier tipo de negociación y de concesión con los demás partidos que inicialmente quisieron sumarse a esa coalición (Podemos, SUMA, Concertación).

Durante la campaña electoral, esta candidatura ha optado por proyectar una figura renovada y más diplomática de Viteri (al estilo Hillary Clinton), buscando calar entre los votantes de la Sierra, región que históricamente ha marcado el punto de inflexión negativo para el Partido Social Cristiano. Como lo reconocen en su propia plataforma virtual en la que hablan de una “estrepitosa caída”:

El PSC tuvo gran influencia en la política ecuatoriana, con fuerte apoyo en sectores de la región costa, especialmente en la provincia del Guayas, y su capital Guayaquil. El PSC contaba con una amplia bancada parlamentaria hasta antes de las elecciones de 2006 en las que sufrió una estrepitosa caída, aunque controla aun numerosos gobiernos provinciales, cantonales y municipales (http://www.la6.ec)

Basándose en estas dificultades para ingresar en sectores de la Sierra, eligieron a Mauricio Pozo como fórmula para el binomio de Cynthia Viteri, quien además tiene un perfil de “experto económico”, que apunta a robustecer el flanco más débil de la candidata presidencial. Optaron por el lema “Cambio positivo” y su discurso ha estado diversificado en temas económicos (empleo, eliminación de impuestos, reducción de la deuda), género (única candidata mujer entre los presidenciables, combatir la violencia intrafamiliar, rol de la mujer en la sociedad), seguridad ciudadana (cadena perpetua a los asesinos de mujeres y niños), entre otros. Sin embargo, aun cuando Viteri ha intentado renovar su figura, su trayectoria política y la marca del PSC, generan una resistencia, sobre todo en ciertos sectores, lo que se refleja por ejemplo en las bajascifras deintención de voto en provincias como Pichincha.

Su acompañante de fórmula, atado también a sectores económicos de élite y a partidos políticos tradicionales, no le ha permitido cumplir con el objetivo de tener mayor aceptación en la Sierra. La ciudadanía sigue viendo a Viteri como una figura bajo la sombra del Alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot y vinculada a los grupos de poder del febrescorderismo.

 

5.3.-Los otros candidatos

El candidato Paco Moncayo, apoyado por el Acuerdo Nacional por el Cambio que agrupa a tres partidos políticos (Izquierda Democrática, Pachakutik, Unidad Popular) y diversas organizaciones sociales, ha diversificado su discurso en tres grandes ejes: prosperidad, libertad y bienestar. El lema de campaña es “Juntos estaremos mejor” y alude a un sentimiento de colectividad. Cabe señalar que Moncayo ha tenido una interesante aceptación en la Sierra, pero en cambio poca incidencia en el electorado de la Costa.

Finalmente cabe mencionar la estrategia de Dalo Bucarám, hijo del ex presidente derrocado Abdalá Bucaram, quien ha optado por una campaña con intensos recorridos territoriales, fuerte presencia en redes sociales y una estética popular-nacionalista. Los slogans que ha utilizado se refieren a “Un nuevo futuro” o “Una nueva fuerza de cambio. Resulta evidente que su estrategia es apuntar a los sectores juveniles y al mismo tiempo posicionar un discurso “familiarista” que le permita ingresar a otros sectores sociales.

 

6. Conclusiones

Las características del actual proceso electoral son sumamente distintas a las elecciones del 2013 (geopolítica regional, situación económica del país, no reelección del Presidente Rafael Correa, estado de ánimo de la población, entre otros). El Movimiento Alianza PAIS lleva 10 años gobernando y cuenta con importantes niveles de aceptación y una base electoral de “voto duro” que le permite actualmente encabezar las encuestas de intención de voto. Dependerá de la efectividad de sus tácticas electorales, de las acciones para convencer a los sectores indecisos y de la conexión entre las propuestas y las expectativas sociales, para aumentar las probabilidades de ganar en primera vuelta, obtener mayoría legislativa y ganar la consulta popular sobre paraísos fiscales.

La oposición se encuentra fraccionaday en un proceso de canibalismo electoral para sumar votos y disputar una posible segunda vuelta electoral. Las dos fuerzas políticas con mayores posibilidades son el Movimiento CREO con Guillermo Lasso y el Partido Social Cristiano-Madera de Guerrero con Cynthia Viteri. Ambas fuerzas políticas se han abanderado del discurso del “cambio” apuntando a los sectores sociales que rechazan a la revolución ciudadana y aquellos sectores que aún no deciden su voto. Sin embargo, existen una serie de factores políticos e históricos que ambos candidatos tienen en contra, lo que no les permite hasta el momento revertir la correlación de fuerzas del tablero electoral. Ambas candidaturas de la derecha están pugnando también para tener mayor representación política de sus bancadas en la próxima legislatura.

Por otra parte, resulta fundamental tener en cuenta que los datos cuantitativos irán cambiando dependiendo de la efectividad de las campañas electorales de cada una de las fuerzas políticas y de las pulsiones de cambio o continuidad de la sociedad. No hay que olvidar que el comportamiento electoral siempre es imprevisible y existen probabilidades para el surgimiento de sorpresas de última hora. Esto va a depender de la capacidad que tengan los candidatos para conectarse con el estado de ánimo de la sociedad y que sus propuestas se vinculen con las expectativas sociales.

Por último, luego de la jornada electoral, se abren grandes desafíos políticos, económicos y sociales para el país: el proceso de transición de Gobierno, la concreción de propuestas económicas y productivas que permitan consolidar un nuevo modelo de desarrollo sostenible, concluir el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto y la implementación de políticas públicas de protección social, entre otros. La forma y la orientación del proceso de transición dependerá de la nueva correlación de fuerzas políticas (tanto a nivel del ejecutivo cuanto del legislativo), la posición de los diversos actores y los distintos niveles de representación política.

[1]Estudio realizado en Quito, Guayaquil y Cuenca, 936 entrevistas, margen de error de (+-) 3,2%. Fuentes: Perfiles de Opinión/ Entrevista a Paulina Recalde en Ecuadorinmediato.

[2]Proyecto que emplea metodología de agregación de encuestas y modelosde pronóstico electoral.Fuente: http://www.calculoelectoral.com.

 

Bibliografía

  • BARBERA Oscar, Alianzas políticas y cambio organizativo en los partidos políticos: el impacto de CiU en Unió Democràtica de Catalunya, 2009.
  • HARNECKER Martha, Alianzas y frente político, Rebelión.
  • PERFILES DE OPINIÓN, Resultados de medición electoral (8 de enero de 2017)
Nicolás Reyes Morales
Nació en 1987, ecuatoriano por su familia paterna, chileno por su familia materna refugiada en el Ecuador a causa del Golpe (11.Sep.1973) y la Dictadura Militar en Chile. Mano diestra para la escritura, ideas zurdas para el pensamiento político. Graduado en Psicología (PUCE) y Egresado de la Especialización en Planificación y Gestión de Políticas Sociales (UBA). Cuenta con experiencia de trabajo en temas sociales (violencia, derechos humanos, grupos de atención prioritaria), políticos (participación ciudadana, democracia, formación política) y culturales.

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