Ecuador se encuentra en medio de la encrucijada electoral. Para algunos candidatos –al parecer- todo vale para captar votos. Bailan, cantan, hacen cocolón en cocina de inducción, venden pollo y se suben a los buses. Son elecciones por demás importantes, que dan fin a 10 años de gobierno de Rafael Correa. Votaciones que dictaminarán la vida o muerte de los “Gobiernos Progresistas”.

 

¿Continuarán los gobiernos progresistas o habrá giro a la derecha?

El domingo 19 de febrero un total de 12.816.698 electores estamos habilitados, según datos oficiales para ejercer nuestro derecho obligatorio al voto. Al finalizar ese día habremos elegido a un nuevo presidente con su respectivo vicepresidente en el caso de existir una sola vuelta. Además de 137 asambleístas (15 nacionales, 116 provinciales, 6 del exterior); y, 5 parlamentarios andinos, al igual que en la elección del año 2013. La diferencia es que estos comicios son importantes para la continuidad, o no, de los llamados “Gobiernos Progresistas”.

 

¿Quién será el nuevo huésped ilustre de Carondelet?

Para vencer en primera vuelta, el candidato a presidente deberá alcanzar más del 50% de los votos o superar el 40% y obtener una diferencia mayor al 10% sobre sus rivales. Caso contrario, los dos binomios con más respaldo popular irán a una segunda vuelta que se realizará el próximo 2 de abril.

 

¿Cuál será la herencia que recibirá el próximo presidente?

Sea quien sea el próximo presidente, recibirá una herencia de 10 años de ‘correísmo’. Desde que el aquel joven economista llegó al poder en el año 2007, Rafael Correa, se propuso despojar a la nación de una serie de cargas que según él, dificultaban el crecimiento del Ecuador.  Así empezaba la “Revolución Ciudadana”.

Una década después, varios indicadores, según el INEC, dan cuenta que la pobreza extrema en el país se redujo del 15,6% en el 2007; al 8,7% en 2016.

En el caso del Salario Básico pasó de USD 170 en el 2007; a USD 375 en el 2017. En el caso del Producto Interno Bruto las cifras del INEC muestran que en el 2007, el PIB estaba en el 2,2% incrementándose sustancialmente en los años 2008 y 2011 para llegar al 0,3% en el 2015.

También han sido años de vacas flacas. El Estado perdió millones de dólares tras la caída del precio del petróleo, atún y banano. Situación que golpeó seriamente a las finanzas. Panorama que empeoró tras el terremoto del pasado 16 de abril que –al menos- ha dejado unas 668 víctimas fatales y varios millonarios de dólares en pérdidas económicas.

Dentro de la herencia, esta las radicales decisiones que en un principio tomó el presidente Correa, cuando decidió expulsar del país al representante del Fondo Monetario Internacional (FMI). En ese entonces se argumentaba que “las recetas del FMI y del Banco Mundial” eran dañinas para el país y la región. Todo esto trajo al escenario al ‘Gigante Asiático’.

China pasó rápidamente a ser uno de los principales financistas del Ecuador. Las inversiones de Pekin, a criterio de las autoridades ecuatorianas, permitieron financiar varios proyectos sociales. Sin embargo la temporada de ‘vacas flacas’ no es únicamente en el Ecuador, sino más bien en todo el mundo. China bajó su nivel de préstamos y este declive repercutió, también en las alcas del  Estado.

Serán vitales las decisiones que tome el próximo gobierno en materia económica. De aquello dependerá el destino de los trabajadores, desempleados, programas sociales, inversiones y toda acción que permita elevar las condiciones de vida de los ecuatorianos. Dentro y fuera del país.

 

¡El gran desafío!

El futuro presidente deberá –en lo posible- alejarse de la dependencia del petróleo. Deberá diversificar las fuentes de ingreso –o continuar con lo que ya se ha hecho- para brindar independencia a la economía del país. Faltan 18 días y los candidatos saben que el tema financiero es vital, pese a que no lo mencionen a profundidad en sus campañas políticas.

 

¡Le duela, a quien le duela!

Políticamente, el presidente Rafael Correa contó durante todo su mandato con gran respaldo popular. Según CEDATOS los márgenes de aceptación de su gestión han sido bastante altos. En 2007 empezó su mandato con un 68%, y 10 años después, a diciembre 2016 se ubica con el  42% de aceptación. Algo, por demás sorprendente en el país, tomando en cuenta que antes de su periodo se derrocaban ‘como pan caliente’ a los presidentes.

Los libros de historia señalan en 1996 a Sixto Durán Ballén como el último presidente que terminó el período de cuatro años. Luego fue Abdalá Bucaram que duró seis meses para ser sucedido por su vicepresidenta, Rosalía Arteaga, que duró un par de horas para dar paso al interino Fabián Alarcón. Jamil Mahuad salió del cargo a mitad de su período, dejando marcada la historia del país con el Feriado Bancario. Enseguida le sucedió su vicepresidente, Gustavo Noboa, quien estuvo en el cargo 36 meses. Luego llegó Lucio Gutiérrez, para ser derrocado dos años después y dar paso a su vicepresidente, Alfredo Palacio, en cuyo gobierno Correa fue ministro de Economía y posteriormente llegó a ser el presidente que más tiempo ha permanecido en el poder ininterrumpidamente.

 

“Si quieren matar al presidente. Aquí esta, maten al presidente”

A puertas de un Golpe de Estado, que dejó  cinco fallecidos, Correa también deja un legado de valentía. Así quedó demostrado durante el 30 de septiembre del 2010  cuando una revuelta policial intentó sacarle del poder. Él la enfrentó y aquella fecha, para algunos fue “El Día que Ganó la Democracia”.

No fue la única ocasión que el presidente mostró su valentía. Durante la Cumbre de Río de 2008, quizás la más candente de la historia, Correa enfrentó a su homologo colombiano Álvaro Uribe quien ordenó atacar territorio ecuatoriano en el hecho denominado como “Angostura” y que terminó con la vida del entonces jefe de las FARC, Raúl Reyes.

 

Ley Mordaza

Son 10 años de leyes correístas que en la actualidad son criticadas por varios actores políticos. Una de estas leyes es la de Comunicación. Guillermo Lasso de CREO, asegura que se la debe eliminar, criterio compartido por Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano.

A Guillermo Lasso se lo vincula con el Feriado Bancario, que sin Ley de Comunicación tuvo como cómplice a un gran sector de empresarios de la comunicación para gestar, según denuncias, el mayor fraude financiero de la historia del país. El banquero que es uno de los pocos ganadores del Feriado Bancario plantea eliminar la LOC. ¿Tendrá en mente otro feriado? Pregunta que de seguro varias personas nos hacemos.

 

Las opciones

Entre la población algunos tienen más claro que otros por quién votar. Restan 18 días para conocer al futuro presidente (en el caso de haber una sola vuelta) y estas son las opciones.

Por el Acuerdo por el Cambio, está el exalcalde de Quito Paco Moncayo. Sereno y caballeroso a señalado sacar al país de la crisis.

Patricio Zuquilanda, de PSP, propone crear seguridad jurídica, y atraer la búsqueda de inversión extranjera, usando el modelo Gutierrista.

Guillermo Lasso va por la alianza CREO – Suma. El empresario promete fomentar el libre mercado, aumentar la participación de sector privado incrementado vínculos con el sector bancario. Su promesa de un millón de empleos en 4 años ha recibido burlas de varios sectores.

Dalo Bucaram, de Fuerza Ecuador, al igual que Zuquilanda plantea seguridad jurídica.

Washington Pesántez, exfiscal y candidato por Unión Ecuador ha sido cauto y no a profundizado en materia económica. Sí lo ha hecho en temas jurídicos.

Iván Espinel, postulante de Compromiso Social, ha señalado a la prensa que mediante decreto buscará reducir las tasas impositivas, el impuesto de salida de divisas, el IVA del 14 al 12%, las sobretasas arancelarias y el anticipo al impuesto a la renta.

Cynthia Viteri, del Partido Social Cristiano, ha dicho bajar los impuestos y reducir los costos de producción para mejorar la competitividad del sector productivo. La abogada mantiene fuertes lazos de unión con la oposición venezolana.

Desde  un inicio el binomio auspiciado por Alianza PAIS, Lenín Moreno, y Jorge Glas se mantienen arriba de sus contrincantes políticos. Ellos proponen estimular la producción, fomentar el empleo y luchar contra el narcotráfico.

Las cartas están sobre la mesa y dentro de poco conoceremos si Ecuador vota por la continuidad o por el cambio. Aquel día el mapa político de América Latina también podría cambiar. La democracia requiere defensa activa de sus ciudadanos, ella no se defienda sola. ¿Tienes claro a quién vas a entregar tu voto? ¿Estás seguro de que concuerda con tus expectativas?

Juan Pablo Ruiz
En pocas palabras: periodista nacido en Atuntaqui en 1984, aunque le hubiese encantado nacer en Jerez, la cuna del arte. Licenciado en Comunicación por la Universidad Técnica del Norte. Apasionado por la tecnología, Política 2.0, redes sociales y periodismo. Excorresponsal en la cadena teleSUR, ha colaborado con varios medios internacionales como RT. Actualmente se desempeña como investigador y consultor de comunicación política.

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