Mentir bajo un juramento debidamente notarizado de que se responderá con la verdad a un cuestionamiento es algo así como pasar por un detector de mentiras pero con consecuencias legales en caso de faltar a la verdad, se llama perjurar de acuerdo a la legislación ecuatoriana.

Es preocupante que un candidato a la Presidencia de la República se niegue rotundamente a realizar dicho acto de transparencia y responsabilidad con la ciudadanía ante la necesidad social de que se aclare si es cierto que estaría inmerso en presuntos actos de corrupción que en los últimos días han salido a la luz. El más reciente, una investigación internacional denominada: “Lasso, el magnante de las offshore”, que evidencia que el candidato Lasso creó una gigantesca red de “empresas de papel” (49 empresas offshore) en diferentes paraísos fiscales (Panamá, Caimán y Delaware) para sacar del Ecuador cientos de millones de dólares -que sería el dinero que millones de ecuatorianos perdieron durante el Feriado Bancario- a una empresa denominada Andean Investment LTD, dueña del Banco de Guayaquil.

La profunda investigación del medio argentino Página 12 removió una de las heridas más grandes del pueblo ecuatoriano que habría beneficiado únicamente a Guillermo Lasso y su círculo más cercano pues el dinero que desapareció de las cuentas bancarias habría ido a parar en paraísos fiscales a través de empresas off shore. Los dueños del dinero que paseaba por espacios de evasión de impuestos tenían que migrar para volver a construir el capital que la banca les había arrebatado.

Lasso se rehusa a notarizar un documento que le comprometa realmente a responder que no “participó de forma directa o indirecta en actos de corrupción”, o que “no se ha beneficiado económicamente por: La salida de su patrimonio a paraísos fiscales y en compañías offshore; La Crisis financiera de 1999 y Feriado Bancario; El Caso Odebrecht y Petroecuador”, como lo exige la Red de Maestros para el diálogo, por pedido de jóvenes ecuatorianos.

Sobre el diálogo de la Red de Maestros

En Comunicado Oficial la Red de Maestros anunció la cancelación del Foro Diálogo Presidencial Ecuador 2017 que estaba programado para el día domingo 26 a las 21h00. La razón fue que únicamente el candidato Lenín Moreno aceptó las condición que la Red de Maestros impuso a los candidatos: presentar una declaración juramentada en la que aseguren no haber “participado de forma directa o indirecta en actos de corrupción”. Otra de las condiciones es jurar que no se han beneficiado económicamente por: “La salida de su patrimonio a paraísos fiscales y en compañías offshore; La Crisis financiera de 1999 y Feriado Bancario; El Caso Odebrecht y Petroecuador”.

De haberse concretado, ese documento se habría transformado en el símbolo de transparencia de los candidatos en el debate. Lo lamentable es que a pesar de que Lasso se niega a debatir, incumpliendo el requisito, son sus propios coidearios los que se convierten en feroces atacantes para justificar la irresponsabilidad del candidato que se niega a decir la verdad a la ciudadanía.

Aún cuando no sea en un diálogo frontal, es urgente que Guillermo Lasso responda a las preguntas a todos los ecuatorianos como parte del compromiso ético que ha promulgado en los medios y que parece estar contradiciendo cada vez que escapa al debate político con temas serios.

“Yo no tengo por qué ir a ningún notario”, Guillermo Lasso

Foto: La República

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Equipo de redacción de La Junta. Espacio democrático de difusión de ideas ciudadanas que analizan la coyuntura política, social y económica de Ecuador y América Latina.

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