Libre postulación

Una consulta al pueblo es algo deseable y que está permitido por la Constitución del Ecuador. Sin embargo, existen límites claramente demarcados por la propia norma en referencia, como los establecidos en el artículo 441: No se puede alterar la estructura fundamental de la Constitución o el carácter y elementos constitutivos del Estado, ni establecer restricciones a los derechos y garantías, o modificar el procedimiento de reforma de la Constitución.

¿Qué significa esto? Que la propuesta de pregunta No3, remitida por el Presidente Lenín Moreno, resulta regresiva porque restringe derechos, tanto para aquellos dignatarios que deseen candidatizarse –derechos políticos– pero  sobre todo, a la población, que tiene el derecho de elegir o no elegir a cualquier candidato –derechos políticos y de participación ciudadana-.

Esto queda claro en el dictamen 001-14-DRC-CC de la Corte Constitucional que, durante su análisis sobre “los derechos de participación”, estableció que la posibilidad de volver a postularse a elecciones constituye una ampliación de derechos:

(…) que todos los dignatarios elegidos por votación popular puedan candidatizarse nuevamente para el mismo cargo, sin condiciones en cuanto al número de períodos de representación o de gobierno ejercidos por tales autoridades (…) tampoco restringe los derechos, sino que por el contrario, amplía los derechos de participación. [Lo destacado me corresponde]

En otras palabras, permitir la libre postulación de candidatos no restringe derechos, los amplía. Mientras que pretender restringir la participación democrática –el postularse para el candidato y elegir o no elegir para el pueblo– sí constituye una restricción de derechos que no se puede realizar con una consulta popular, sino a través de Asamblea Constituyente como determina el artículo 444 de la Constitución.

¿Qué sucede entonces? La consulta popular que promueve el Presidente Moreno es una maniobra política impulsada por aquellos que temen del retorno de Rafael Correa en 2021 y que pretende confundir al pueblo diciéndole que se busca “recuperar la democracia y defender la alternabilidad”. Paradójicamente,  quitándole la posibilidad de elegir democráticamente al candidato de su gusto y sustrayendo la elección de la alternabilidad o la continuidad de un proyecto.

Actores políticos, poderosos sectores económicos y medios de comunicación parcializados, a pesar de llenarse la boca con palabras como democracia o participación, lo que hacen en la práctica es desconfiar, subestimar e irrespetar al pueblo.

Desconfían del pueblo porque recelan la voluntad de éste de defender sus propios intereses. La oligarquía jamás aceptará gobiernos que verdaderamente luchen por la equidad, la justicia social y el desarrollo, como el de Rafael Correa que, en una década de logros sociales, logró rescatar a millones de personas de la pobreza y les ofreció condiciones de vida dignas e igualdad de oportunidades.

Subestiman al pueblo, porque le niegan su derecho y su libertad de votar. Como he dicho, postularse no significa ganar elecciones. Sencillamente profesan un miedo feroz al retorno del Presidente Correa. Ellos están seguros que después de éste gobierno, que camina cada vez más a la derecha, los ciudadanos exigirán un retorno de la izquierda y del progresismo.

Por último, irrespetan al pueblo cada vez que le mienten en la cara, utilizando términos como reelección indefinida”, de falta de institucionalidad y dictadura, cuando la libre postulación pretende todo lo contrario.

¿Qué hacer? Esperar que la Corte Constitucional resuelva conforme a Derecho y en consecuencia a sus resoluciones previas: el dictamen constitucional 001-14-DRC-CC, el auto de verificación del dictamen 001-14-DRC-CC y el dictamen 002-16-DRC-CC, y niegue el paso a una consulta popular, al menos en lo que respecta a la pregunta No3 de la consulta propuesta, ya que, de permitirlo estarían demostrando una incoherencia con sus fallos anteriores y se vulneraría la Constitución de la República.

La cosa es más clara que el agua: El derecho a postularse no significa ganar y quitar aquel derecho a ser elegido y el derecho a elegir es restricción de derechos –cosa que debería ser resuelta por Asamblea Constituyente y que, por ende, vuelve nula a la pregunta No 3 de la Consulta-.

Aspiro a que la Corte Constitucional haga lo correcto, no se contradiga con sus dictámenes anteriores y resuelva lo que es justo. Y si eso no llega a pasar estoy segura que, más temprano que tarde, el pueblo exigirá por todas las vías que se respeten sus derechos.

Pamela Aguirre Zambonino
Abogada ecuatoriana. Nació en Quito pero creció en Ibarra en donde acompañó a sus padres en las realidades sociales del sector. Trabajó en la Asamblea Nacional desempeñándose como secretaria relatora y asesora en múltiples comisiones. En 2016 fue vocera del Colectivo "Rafael Contigo Siempre" el mismo que reunió más de un millón doscientas mil firmas en busca de la postulación del ex Presidente Rafael Correa para las elecciones del 2017. Actualmente se desempeña como Parlamentaria Andina con 2,669,238 votos, es Presidenta de la Comisión Segunda: "De Educación, Cultura, Ciencia, Tecnologías de la Información y Comunicación" del organismo internacional. Recientemente fue nominada dentro de los 100 profesionales políticos más influyentes de la revista Washington COMPOL en EEUU, en el marco de la entrega de premios Napolitan Awards 2017.

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